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La Fundación Quebrantahuesos confía en que el primer polluelo nazca en 2018

La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) tiene motivos para mirar con esperanzas al cielo. 'Deva' y 'Casanova', los dos ejemplares en edad de reproducción que habitan los Picos de Europa, han comenzado a marcar «pautas nupciales». La observación hecha en los últimos días por los expertos de la Fundación indica que en el próximo mes y medio se producirán nuevos intentos reproductores tras la experiencia fallida de comienzos de 2017. «Durante los picos hormonales buscan el contacto físico, vuelan juntos y hay una proximidad física que concluye con cópulas en diciembre y enero», explica sobre las pautas percibidas el director del proyecto LIFE+ 'Red Quebrantahuesos', Gerardo Báguena. Además, están marcando «pautas agresivas frente a aves rapaces» y una «selección de zonas» de cara a la colocación del nido.

El comportamiento de las dos aves carroñeras está siendo seguido por los técnicos de la Fundación mediante observación directa y ópticas de precisión. «Interpretamos su conducta, asociada a diferentes elementos, y ahora nos da pistas del interés reproductor», indica Báguena. A la vista de las pautas nupciales, en la Fundación confían en que las primeras cópulas comiencen en los próximos días. No obstante, estos apareamientos iniciales «no resultan efectivos», sino que son los del periodo comprendido entre «finales de diciembre y mediados de enero» los que presentan una mayor viabilidad en la fecundación.

El año pasado, 'Deva' y 'Casanova' ya protagonizaron un intento reproductor, el primero registrado en los Picos en el último medio siglo. Entonces, el proceso no llegó a buen término por su falta de experiencia en la colocación del nido. «Los primeros años les cuesta aprender a ser papás, son nidos precipitados que concluyen en fracaso», apunta el director. Sin embargo, en este segundo año de reproducción los técnicos de la Fundación confían en que se logre «el primer polluelo nacido en Asturias en este siglo». De ser así, el quebrantahuesos volvería a criar en el Parque Nacional de los Picos de Europa después de cincuenta años.

Para ello, el futuro embrión de esta especie necrófaga debe mantenerse durante 56 días a una temperatura de 36,8 grados. Cualquier presencia ajena al hábitat natural del quebrantahuesos, como la proximidad de escaladores o helicópteros, puede ahuyentar a la pareja, lo que provocaría la muerte de los embriones por hipotermia.

Más parejas en un año

Por el momento, la pareja integrada por 'Deva' y 'Casanova' es la única formada en Picos, donde actualmente la Fundación observa la evolución de catorce ejemplares. En el grupo existe otro macho adulto, 'Atilano', que por el momento carece de compañera al encontrarse los ejemplares femeninos en la etapa de preadolescencia. «No tienen estímulo hormonal y hace falta un año más para que acepten al macho», explica Báguena. Los quebrantahuesos son una especie que forma parejas estables, si bien en Pirineos los científicos han observado «divorcios voluntarios», indica el director del proyecto.

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Fuente: www.elcomercio.es, Gloria Pomarada

Imágenes

Pilar, uno de los ejemplares liberados este año, ingiere restos de una cabra en Picos. / J. G. V.