Nivel avanzado:
Ariu/Jultayu

Desde Las Juentes se alcanza El Camín de Ariu por Vega Roble. Los pastores de las Juentes nos mostrarán el camino que va hacia Las Abedulas y, tras una fuerte pendiente, traspasa el Colláu del Jitu.

 El Jitu está marcado con grandes “jitos” (piedras apiladas) y en sus proximidades se encuentra el Monumento Natural denominado “Sistema del Jitu”. Éste está constituido por varias cavidades subterráneas con simas que alcanzan profundidades de unos 1500 metros.

Traspasado el Colláu del Jitu, hacia la izquierda (Nordeste) encontramos una zona llana donde se encuetra una mesa de orientación en la que se destaca la panorámica de las cumbres que pueden verse desde allí. Con cielo despejado el espectáculo es espléndido.

Podemos seguir el camino marcado con pintura amarilla que lleva por la Vega Vieya hasta Las Arredondas, donde está el Refugio (1629m) construido al lado de una fuente de la que suele manar poco agua. O seguir de frente hacia el Este hasta La Vega de Ariu, donde hay pastores aunque no hacen queso.

Desde Ariu y hacia el Sur podemos subir, en poco más de una hora, al Jultayu (1945m) y contemplar probablemente la mejor panorámica de todo el Parque de Los Picos de Europa. Si están Gustavo o Mon en Ariu nos indicarán el camino, también nos orientarán en el Refugio de Las Arredondas.

Si algún lugar en nuestra región ha sido calificado de forma tradicional como paraíso, ese es sin duda la Vega de Ariu.

Ariu es la síntesis de la paz, la calma y la placidez. Renombrados montañeros lo atestiguan, y como ejemplo José Ramón Lueje dejó escrito: “La belleza natural se encuentra muy presente, pródiga y prodigiosamente a lo ancho y a lo largo de la tierra asturiana, pero en parte alguna es tan extraordinariamente brillante como lo es en la Vega de Ario, este excelso término de Onís.”

El refugio, construido en los años 60, lleva el nombre del primer escalador del Naranjo de Bulnes y promotor de la creación del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, D. Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa, el cual escribía a propósito de la vista magnífica que se domina desde aquí, que se ven por encima de la nubes “los gigantescos Urrieles dorados por el sol” y hacia abajo “La Canal de Trea, que se pierde en la profundidades escabrosas e impresionantes del río Cares” y “las águilas volar por debajo de nosotros como a vista de pájaro.””Frassinelli, el célebre naturalista pintor alemán, que, enamorado de esta montaña, se quedó a vivir y a morir en ella, exclamaba a su vez: Esto de día y de noche la Canal de Trea, iluminada por la luna, es lo más fantástico que puede soñar la imaginación del hombre”.

Una vez de vuelta en Ariu y para no volver por el mismo camino podemos bajar hacia el Norte por Mohandi hasta Vega Maor a donde va a “jacer quesu” Antonio de La Robellada.

De Vega Maor salimos hacia el Oeste por La Vega Riba y tomamos el camino que a nuestra derecha nos lleva en suave subida hasta el Colláu Camplengu. Traspasado éste, descendemos hacia la vega que vemos que es Camplengu La Cueva. Prosiguiendo hacia la cueva veremos a la derecha el camino que baja hacia Camplengu Vieyu. Allí podremos encontrar una pastora: Carmen, que elabora un excelente queso.

De Camplengu Vieyu salimos hacia el Oeste atravesando un bosquete de hayas (El Mazu Parres) y llegamos a una fuente y una vega con una hilera de cabañas llamada Parres. Aquí no suele haber pastores.

Desde Parres se desciende, hacia el Oeste, por el Valle La Güelga a alcanzar La Llomba que vemos en frente, que no es otra que la de Belbín.

A partir de aquí volveremos por el mismo itinerario de ida.

 

 


Un Paseo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      

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